Dentro del WEb MMA Este grafico te lleva a la pagina principal Pedrazo web del MMA

Pedrazo de pagina NO OFICIAL der pograma Sexta Planta

La pagina de los sextanautas esta en http://www.miguelmoreno.org//sexta

Inicio
Pedro y Rai 
Pequenautas
Foro 
Contestador
Los emilios 

Libro de visitas
Lista de  correo
El arborl 
El web de MMA   

Chat Sexta Planta


A gondumia
¿Sexta Planta?

El rincon de Yakary o argo asin ...  

Extrañas mujeres

--------------------------------------------------------------------------------

El tema de hoy tiene que ver con cierto tipo de mujer, que abunda dentro del género femenino y de cierta manía nuestra de encajetarnos con ellas. Ocurre que un día vamos por allí caminando tranquilamente por la vida, y nuestro camino se cruza con el de ella. Es el momento fatal, nuestra vida cambiará irremediablemente, y no precisamente para bien. - Hola! - nos saluda tiernamente, mientras nos debatimos entre estertores y convulsiones para poder articular una puta palabra. Un par de minutos después y tras un esfuerzo hercúleo para controlar esfínteres y no mearnos encima, logramos corresponder el saludo. Error!, acabamos de meter la pata hasta lo más profundo, pero bueno, quién carajo puede resistirse a semejantes gomas, un culo perfecto, unas gambas espectaculares y una boca que despierta la zona más negra de nuestra imaginación?. Eeeh??. Nadie, se los aseguro; y quien diga que si, miente descaradamente... o es puto. La cosa es que logramos que la señorita nos de un poco de bola, obtenemos su número de teléfono y tras la promesa de volvernos a ver seguimos nuestro camino, felices y saltando la cuerda como la nena de la margarina.

Pasan los días y logramos que le señorita nos conceda citas con cierta frecuencia. Comienza entonces el principio de nuestro fin. Después de un tiempo de salir y mucha franela, le confesamos nuestro amor a la señorita y que lo nuestro no es solo una brutísima calentura sino que, además; perseguimos fines serios. Ella nos responde con evasivas, argumentando pelotudeces pero sin desesperanzarnos del todo. Comenzamos entonces a perdernos de todo lo que nos rodea y nos convertimos súbitamente en algo parecido a un médico brujo de alguna tribu perdida del Amazonas, y no es para nada raro encontrarnos a nosotros mismos vistiendo extraños ropajes, practicando antiguos ritos vudú y aullándole a la luna llena en la terraza de nuestro edificio para desconcierto de nuestros amigos y familiares, quienes comienzan a sospechar que algo raro nos pasa.

Al poco tiempo, no sabemos si por causa de los rituales o la puta casualidad, logramos que la señorita venga a nuestro bulo y tras no poco esfuerzo, logramos ponerla en bolas y convencerla que si accede a hacerlo con nosotros; entonces no se convertiría en una violación. Pasamos una agitada noche, que vuelve a repetirse algunas veces más, después de lo cual la señorita nos confiesa su amor, y cae rendida a nuestros pies, preguntándose dónde carajo estuvimos todo este tiempo. No se donde, pero deberíamos haber continuado allí.

Increíblemente, ella se ha enamorado de nosotros. Pero cuidado, porque el hechizo ha de romperse cuando suenen las doce. Pueden pasar solo unos pocos días, semanas o meses; la cuestión es que durante todo ese tiempo hay que meterles un puño en la boca para que dejen de hablar de lo enamoradas que están; de lo maravilloso que es para ellas poder estar con nosotros; lo genial, divinos, simpáticos y dulces que somos; lo bien que hacemos "frike-frike", etc. Pero he aquí que pasado ese tiempo, un día llegan a nuestro bulo, donde uno las espera recién bañadito, perfumadito y con terribles ganas de intentar aquellas poses del Kamassutra que no nos salieron la última vez, solo porque no elongamos lo suficiente como para introducirnos el dedo pulgar del pie izquierdo en la oreja derecha, mientras con nuestro codo del brazo derecho estimulamos el clítoris de nuestra amante pareja. Suena el timbre y uno corre desesperadamente, tropezándose con la mitad de la cosas que encuentra en su camino y abre la puerta, extendiendo los brazos y diciendo:

- Llegaste mi aaammmooorrr!. - Psé, llegué - nos responde ella secamente, mirándonos con cierta repugnancia.

Ahí es donde uno se percata que algo malo sucede y que además, se ha quedado como un imbécil, parado en la puerta con los brazos todavía extendidos e intentando tragarse una inmensa sonrisa, tarea en verdad muy difícil. Cerramos la puerta lentamente; ella ya se ha instalado cómodamente en nuestro sillón favorito, compañero de tantas juergas, donde hemos practicado con ella, y con otras, toda clase de poses inimaginables, pero con una cara que deja fuera de toda duda que no quiere ni siquiera que la miremos.

- Qué pasa, bichito? - pronunciamos en voz tan baja que ni siquiera nosotros podemos escuchar, pero pierdan cuidado que ella si. A continuación, bichito, enciende la máquina de decir boludeces y nos larga un rollo de aquellos, exquisitamente sazonado con excusas varias y una pizca de ninguna razón de peso, por lo cual:

- Es mejor dejarlo ahí, viste!

No, no vi, un joraca, viste!. Escuchamos atentamente, y aunque destrozamos sistemáticamente cualquier argumento que ella esgrima, ya está todo decidido. No va mááásss: nnnegrooo elll fffuturooo!. Y allí quedamos, en nuestro viejo sillón, con una pila de pretextos en la mano y sin enterarnos por que miércoles.

Caballeros, camaradas, compatriotas: alguna vez han de cruzarse sus caminos con el de éstas damiselas. Mi más sentido pésame por ello.

Ben.

 

Web Sextaplanta - Creada por Miguel Moreno en Andalucía, Spain Última revisión: lunes 27 de octubre de 2003.
Estas materiales son propiedad de los sextanautas, queda prohibida su reproduccion salvo permiso por escrito de los propietarios